lunes, 8 de diciembre de 2008

Todo sobre los transgenicos

Introducción
Los alimentos transgénicos son un tema muy importante para el ser humano debido a que hay una discusión muy grande conforme a su consumo y el daño al ambiente y al humano.
Para entender mejor el termino transgénico y que es una alimento transgénico aquí se abordan todos los temas relacionados desde biotecnología a que daños pueden causar, el revuelo a nivel internacional y demás.
















Biotecnología


Estructura del ARN de transferencia
La biotecnología es la tecnología basada en la biología, especialmente usada en agricultura, farmacia, ciencia de los alimentos, ciencias forestales y medicina. Se desarrolla en un enfoque multidisciplinario que involucra varias disciplinas y ciencias como biología, bioquímica, genética, virología, agronomía, ingeniería, física, química, medicina y veterinaria entre otras. Tiene gran repercusión en la farmacia, la medicina, la microbiología, la ciencia de los alimentos, la minería y la agricultura entre otros campos. Probablemente el primero que usó este término fue el ingeniero húngaro Karl Ereki, en 1919, quien la introdujo en su libro Biotecnología en la producción cárnica y láctea de una gran explotación agropecuaria.[1] [2]
Según el Convenio sobre Diversidad Biológica de 1992, la biotecnología podría definirse como "toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos".[3]
El Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología del Convenio sobre la Diversidad Biológica[4] define la biotecnología moderna como la aplicación de:
Técnicas in vitro de ácido nucleico, incluidos el ácido desoxirribonucleico (ADN) recombinante y la inyección directa de ácido nucleico en células u orgánulos, o
La fusión de células más allá de la familia taxonómica que superan las barreras fisiológicas naturales de la reproducción o de la recombinación y que no son técnicas utilizadas en la reproducción y selección tradicional.

Aplicaciones
La biotecnología tiene aplicaciones en importantes áreas industriales como lo son la atención de la salud, con el desarrollo de nuevos enfoques para el tratamiento de enfermedades; la agricultura con el desarrollo de cultivos y alimentos mejorados; usos no alimentarios de los cultivos, como por ejemplo plásticos biodegradables, aceites vegetales y biocombustibles; y cuidado medioambiental a través de la biorremediación, como el reciclaje, el tratamiento de residuos y la limpieza de sitios contaminados por actividades industriales.[6]
Las aplicaciones de la biotecnología son numerosas y se suelen clasificar como:
Biotecnología roja: se aplica a la utilización de biotecnología en procesos médicos. Algunos ejemplos son el diseño de organismos para producir antibióticos, el desarrollo de vacunas más seguras y nuevos fármacos, los diagnósticos moleculares, las terapias regenerativas y el desarrollo de la ingeniería genética para curar enfermedades a través de la manipulación génica.
Biotecnología blanca: también conocida como biotecnología industrial, es aquella aplicada a procesos industriales. Un ejemplo de ello es el diseño de microorganismos para producir un producto químico o el uso de enzimas como catalizadores industriales, ya sea para producir productos químicos valiosos o destruir contaminantes químicos peligrosos (por ejemplo utilizando oxidorreductasas[7] ). También se aplica a los usos de la biotecnología en la industria textil, en la creación de nuevos materiales, como plásticos biodegradables y en la producción de biocombustibles. Su principal objetivo es la creación de productos fácilmente degradables, que consuman menos energía y generen menos desechos durante su producción.[8] La biotecnología blanca tiende a consumir menos recursos que los procesos tradicionales utilizados para producir bienes industriales.[9]
Biotecnología verde: es la biotecnología aplicada a procesos agrícolas. Un ejemplo de ello es el diseño de plantas transgénicas capaces de crecer en condiciones ambientales desfavorables o plantas resistentes a plagas y enfermedades. Se espera que la biotecnología verde produzca soluciones más amigables con el medio ambiente que los métodos tradicionales de la agricultura industrial. Un ejemplo de esto es la ingeniería genética en plantas para expresar plaguicidas, con lo que se elimina la necesidad de la aplicación externa de los mismos, como es el caso del maíz Bt. Si los productos de la biotecnología verde como éste son más respetuosos con el medio ambiente o no, es un tema de debate.[10]
Biotecnología azul: también llamada biotecnología marina, es un término utilizado para describir las aplicaciones de la biotecnología en ambientes marinos y acuáticos. Aún en una fase temprana de desarrollo sus aplicaciones son prometedoras para la acuicultura, cuidados sanitarios, cosmética y productos alimentarios.[


















Genética


ADN, base de la herencia genética
La genética (del término "Gen", que proviene de la palabra griega γένος y significa "raza, generación") es el campo de las ciencias biológicas que trata de comprender cómo la herencia biológica es transmitida de una generación a la siguiente, y cómo se efectúa el desarrollo de las características que controlan estos procesos.
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Ciencia
La genética es una rama de las ciencias biológicas, cuyo objeto es el estudio de los patrones de herencia, del modo en que los rasgos y las características se transmiten de padres a hijos. Los genes se forman de segmentos de ADN (ácido desoxirribonucleico), la molécula que codifica la información genética en las células. El ADN controla la estructura, la función y el comportamiento de las células y puede crear copias casi o exactas de sí mismo.
La herencia y la variación constituyen la base de la Genética.
En la prehistoria, los seres humanos aplicaron sus intuiciones sobre los mecanismos de la herencia a la domesticación y mejora de plantas y animales. En la investigación moderna, la Genética proporciona herramientas importantes para la investigación de la función de genes particulares, como el análisis de interacciones genéticas. En los organismos, la información genética generalmente reside en los cromosomas, donde está almacenada en la secuencia de moléculas de ácido desoxirribonucleico (ADN).
Los genes contienen la información necesaria para determinar la secuencia de aminoácidos de las proteínas. Éstas, a su vez, desempeñan una función importante en la determinación del fenotipo final, o apariencia física, del organismo. En los organismos diploides, un alelo dominante en uno de los cromosomas homólogos enmascara la expresión de un alelo recesivo en el otro.
En la jerga de los genéticos, el verbo codificar se usa frecuentemente para significar que un gen contiene las instrucciones para sintetizar una proteína particular, como en la frase el gen codifica una proteína. Ahora sabemos que el concepto "un gen, una proteína" es simplista y que un mismo gen puede a veces dar lugar a múltiples productos, dependiendo de cómo se regula su transcripción y traducción.
La Genética determina buena parte (aunque no totalmente) de la apariencia de los organismos, incluyendo a los seres humanos. Las diferencias en el ambiente y otros factores aleatorios son también responsables en parte. Los gemelos idénticos (o monocigóticos), clones que resultan de la división del embrión, poseen el mismo ADN pero diferentes personalidades y huellas dactilares.











Historia

La historia de los transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM) es breve, pero vertiginosa.
Los primeros ensayos de manipulación genética se hicieron a comienzos de los años '80 y a mediados de los '90 ya había alimentos transgénicos en el mercado. Los transgénicos aparecieron en 1996, en 23 marcas de cereales en Estados Unidos, Canadá y Japón. El desarrollo y comercialización de esta nueva tecnología sufrió una concentración meteórica en manos de un puñado de grandes transnacionales que encabezan dos mercados clave para la agricultura industrial: semillas y agroquímicos.
Cada día cobra mayor relevancia el tema de alimentos transgénicos y se nota una mayor reticencia a su consumo o, al menos, a una clara identificación de los alimentos que los contengan.-
En efecto, sobre todo en el Parlamento Europeo, se ha determinado con fecha 2 de julio de 2003, que será obligatorio el etiquetado de todos los alimentos transgénicos, para que los consumidores del continente elijan si desean comerlos o no. Dicha prohibición es abarcativa de todos los productos genéticamente modificados, ya sean materias primas, sus derivados o los alimentos elaborados a partir de tales ingredientes. Incluso la ley recientemente sancionada ordena la identificación de la carne y la leche de animales alimentados con granos transgénicos.
Esta legislación perjudica a la República Argentina, que es el segundo productor mundial de organismos genéticamente modificados, con ventas en el orden de los 2.000 millones de dólares anuales.
Sabida es la posición de los gobiernos argentinos desde el año 1996, en cuanto a alentar la producción y el consumo de alimentos transgénicos, razón por la cual no ha visto con buenos ojos la normativa dictada. Inclusive pretende incoar una denuncia por ello ante la Organización Mundial de Comercio para que se revea la medida adoptada.
La Argentina se ha opuesto al etiquetado de los productos OGM en razón de entender que dichos cultivos son similares a los convencionales.
La mayor parte de los embarques argentinos hacia Europa (U$S 1.500 millones anuales) está formado por harina de soja para alimentación del ganado, pero luego de la devaluación se incrementaron fuertemente los envíos de alimentos con mayor valor agregado, muchos de ellos provenientes de granos modificados.
La tendencia al etiquetado obligatorio de OGM es creciente. En el mes de mayo de 2003, Brasil lanzó una legislación similar, la que está suspendida por la protesta de Argentina.
Según la Unión de Consumidores de Japón, el 80 % de los japoneses no quiere comida manipulada genéticamente, por más que el gobierno garantice su seguridad y según la CEPAL se fortaleció en el escenario mundial la opción por la agricultura orgánica que rechaza el uso de organismos modificados genéticamente y el empleo de agroquímicos.
Se estiman proyecciones para el año 2010 que los OGM moverán unos U$S 25.000 millones.
"Ningún científico puede decir que ocurrirá a largo plazo con los OGM", según explica Roque Pedache, del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires.
Dice Elsa Comagro de la Estación Experimental Balcarce del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que los OGM "aún no se puede asegurar que sean inocuos para la salud humana" y respecto del impacto ambiental que no existen pruebas ni en el mediano ni en el largo plazo que aseguren que no alteren el ecosistema.
Son varias las voces que se han alzado sobre las consecuencias que el cultivo de OGM puede traer al ecosistema. Los OGM pueden afectar a las especies silvestres o emparentadas que son susceptibles a determinados insectos y a medida que se van multiplicando altera a dichos insectos. También el ecosistema puede sufrir otras alteraciones como la aparición de malezas resistentes.
A fines del mes de junio de 2003, sesionó en la ciudad de Buenos Aires el Foro de Resistencia a los Transgénicos, con la presencia de referentes intelectuales del movimiento ambiental de América latina y Centroamérica.-
La historia de los transgénicos u organismos genéticamente modificados(OMG) es breve, pero vertiginosa. Los primeros ensayos de manipulación genética se hicieron a comienzos de los años '80 y a mediados de los '90 ya había alimentos transgénicos en el mercado. Los transgénicos aparecieron en 1996, en 23 marcas de cereales en Estados Unidos, Canadá y Japón. El desarrollo y comercialización de esta nueva tecnología sufrió una concentración meteórica en manos de un puñado de grandes transnacionales que encabezan dos mercados clave para la agricultura industrial: semillas y agroquímicos.
La bióloga ecuatoriana Elizabeth Bravo, la lingüista nicaragüense Magda Lanusa y la ingeniera agrónoma uruguaya Carmen Améndola, participantes de la reunión, efectuaron las siguientes interesantes consideraciones al diario Página 12 para explicar por qué consideran que hay que resistirse a los alimentos transgénicos, los que a continuación reproducimos:¿Qué es un transgénico? Elizabeth Bravo: -Es un organismo al que se le incorpora información genética de otro, en la mayoría de los casos rompiendo los límites de reino. Existen cinco reinos: animal, vegetal, hongos, bacterias y protozoos (amebas, algas microscópicas). Normalmente uno puede mezclar naranjas con mandarinas, que pertenecen no sólo al mismo reino sino al mismo género, citrus. Pero en el caso de los transgénicos estamos cambiando información genética con organismos totalmente diferentes, dentro y fuera del reino.- ¿Qué hacen esos genes? E.B.: -Son genes que pueden intercambiar información genética con las bacterias. Y en el momento que nosotros consumimos soja, por ejemplo, puede ser que esos genes de resistencia a antibióticos sean incorporados en la flora intestinal.-¿Con qué fin se desarrollan alimentos transgénicos? Carmen Améndola: -Desde el punto de vista técnico, es para que el nuevo individuo tenga alguna característica. En el caso de la soja rr, es resistencia a un herbicida. Entonces, el agricultor puede poner un herbicida por encima de esa soja cuantas veces quiera, que no la va a matar, mientras que en la soja no transgénica el herbicida se echa en la tierra. Pero en el fondo de todo eso, el objetivo es vender. En este caso, la misma empresa tiene patente de la construcción de soja y del herbicida, el Roundup. -¿Qué otras aplicaciones ha tenido? C.A.: -Eso es lo que más hay en el mundo. El otro producto es el maíz bt. Se le incorpora a ese maíz la información de una bacteria que hay en el suelo y es contra el ataque de plagas.También está el algodón bt, contra insectos. Y también se lograron las dos características combinadas .-Quienes están a favor de la biotecnología dicen que los transgénicos vienen a aliviar el hambre del mundo, que podrán hacer alimentos con vitaminas...E.B.: -Pero eso es súper difícil. Los únicos exitosos son esos dos y un poco de resistencia a virus en la papaya. Por ejemplo, se experimenta con un arroz que se llama dorado, que se supone que le han puesto vitamina A para que los niños del Asia superen una deficiencia de ceguera. C.A.: -El tema es que la ceguera en esos niños es históricamente reciente y es justamente porque se perdieron cultivos en Asia ricos en vitamina A, como la papaya. El consumo de arroz que tendrían que hacer estos niños para superar el problema es de un kilo por día. -¿Qué pasaría en el ámbito de los transgénicos con la firma del ALCA? Magda Lanusa: -El ALCA apunta a que se den marcos legales en los cuales no existan posibilidades de que los gobiernos o incluso los ciudadanos puedan poner restricciones a los productos genéticamente modificados o a la comercialización entre países.-¿En la Unión Europea no desarrollan transgénicos? E.B.: -Sí. En la Argentina se debate que la guerra contra los transgénicos es entre Europa y Estados Unidos porque Europa no tiene transgénicos, pero la segunda empresa más grande de transgénicos es Syngenta, que es una empresa europea. Bayer, que también está en el campo, es una empresa europea. O sea, grandes empresas están en el tema, lo que pasa es que no se les permite sembrar. Los europeos no quieren contaminar sus áreas con transgénicos. C.A.: -Europa no lo admite porque la sociedad se ha opuesto. Desde 1998, la Unión Europea requiere etiquetado de todos los alimentos modificados genéticamente. Y ya ratificó el Protocolo. Lanusa es miembro de la ONG Centro de Estudios Internacionales de Nicaragua y activista en temas de desarrollo y medio ambiente. En su país, cuenta, empezaron a prestar atención a los avances de la ingeniería genética a partir de un acuerdo bilateral firmado con Estados Unidos en 1998. "Hasta el momento, el país no tenía ninguna legislación al respecto. Estados Unidos le imponía, prácticamente, adecuar su legislación nacional a una ley internacional que se llama Unión Para Protección de las Obtenciones Vegetales", dice la lingüista. El otro problema, agrega, fue que Centroamérica recibe cada año más ayuda alimentaria; que ha introducido cantidad de semillas transgénicas, sobre todo maíz, proveniente de EE.UU. La otra vía de distribución de transgénicoshan sido las grandes cadenas de supermercados que importan alimentos desde EE.UU. Pero hasta ahora no se han permitido los ensayos ni cultivos comerciales de transgénicos dentro de Nicaragua. -¿Ya se notó la influencia de la entrada de estos productos en Centroamérica? M.L.: -La crisis es gravísima porque nos están empujando a que dejemos de producir nuestra propia comida para tener los recursos y comprar los excedentes de los transgénicos que Estados Unidos no puede colocar en el mercado Europeo o en Asia. Un poco más abajo del mapa de América, Ecuador presenta algunos problemas bastante parecidos. Eso relata Elizabeth Bravo. "Mientras no tengamos normas, no se puede entrar transgénicos a Ecuador", cuenta. "Pero también sucede que en el 2001 empezamos a recibir ayuda alimentaria de Estados Unidos, hicimos muestras y descubrimos que se trataba de transgénicos. Se les mandaba a los niños de 6 meses a dos años soja y a las madres lactantes. Entonces, comenzamos una campaña y los ministerios se pusieron en contra y discontinuaron el programa." -En la Argentina hay una campaña que fomenta el consumo de soja; ¿creen que tiene que ver con esta avanzada de los transgénicos? M.L.: -En la Argentina se creó un marco legal muy temprano para los transgénicos, a principios de los '90. Hoy se cultivan unas 13 millones de hectáreas de soja, de las cuales el 95 por ciento son transgénicas. Esto no pasa en ninguna parte del mundo. La Argentina, prácticamente, se ha convertido en monoproductor de ese cultivo, en un proceso en el que el campo dejó de tener agricultores para tener dueños de industria de producción de alimentos. C.A.: -La soja es del Sudeste Asiático y tiene una cultura de consumo que no tiene nada que ver con lo que se está promoviendo acá. Además, otro tema son los subproductos que se utilizan para la alimentación agroindustrializada. Hay estudios que, en el caso de Brasil, demuestran que el 70 por ciento de los productos que hay en góndola tienen derivados de soja porque se usan como conservantes, estabilizantes, una serie de funciones para productos que deben tener un determinado período de preservación. -¿Cuál es la alternativa a los transgénicos? M.L.: -En Nicaragua, lo que se ha trabajado a nivel de comunidades rurales es aumentar los campos productivos de agroecología, no necesariamente orgánicos sino alimentos y granos que sean capaces de reproducirse en una variedad muy amplia, con rotación de cultivos, que permitan una soberanía alimentaria de las familias. C.V.: -Respaldamos un modelo de agricultura sustentable basado en los conocimientos tradicionales de las comunidades campesinas, bajo control de las mismas comunidades y orientado a la protección de la soberanía alimentaria de nuestros pueblos. En la Argentina lo están llevando adelante el Movimiento Campesino de Santiago del Estero, la Red De Agricultura Orgánica de Misiones, el Movimiento Agrario Misionero, el Movimiento Campesino de Formosa y algunas organizaciones de agricultores familiares en el Gran Buenos Aires, entre otros.-
Aunque pueda parecer extraño, el hombre utiliza la biotecnología en el campo alimenticio desde hace miles de años, aunque con técnicas primitivas. Si nos ceñimos a que los alimentos transgénicos son aquellos que están mejorados de alguna manera, podemos llegar a la conclusión de que la fabricación del pan y la cerveza, que se basa en el empleo de células de levadura, es un proceso biotecnológico. Además, podemos citar como ejemplo concreto el hecho de que en la “Cueva de los Murciélagos“ de Méjico se hayan encontrado restos de mazorcas de maíz correspondientes a estratos geológicos sucesivos que muestran un aumento gradual de tamaño correlativo con la sucesión cronológica. Este hecho nos indica sin duda alguna que el hombre del Neolítico, haciendo uso de su inteligencia, aplicaba ya un proceso de selección en el maíz que él mismo cultivaba.
Pero si nos fijamos en hechos más recientes, la biotecnología tal y como la conocemos actualmente comenzó a desarrollarse a partir de los años 50, cuando James Watson y Francis Crick descubrieron la estructura de la molécula de ADN, que es donde se almacena la información genética, es decir, la herencia, en todos los seres vivos.
Partiendo de su importante descubrimiento, así como del hecho de que el ADN está formado por cuatro nucleótidos, Watson y Crick descubrieron que la molécula de ADN está formada por dos filamentos que forman una doble hélice. Sin duda, estos dos hombres fueron muy importantes para el desarrollo de lo que hoy conocemos como Biotecnología.
Las aplicaciones de la Biotecnología han hecho posibles los descubrimientos de Pasteur y las leyes de herencia genética de Mendel. El primer medicamento producido mediante ingeniería genética se comercializó en 1982, y la primera patente sobre un animal transgénico, un ratón, se registró en 1988. Está claro que, tanto hablando de alimentos transgénicos como de ingeniería genética en general, todavía nos queda mucho por ver, ya que son ciencias que evolucionan día a día.
Se dice que en los próximos años, la ciencia genómica aplicada a los alimentos perseguirá más elementos que beneficien a la salud o que redunden en la calidad nutricional. Estamos viviendo una evolución lógica, acorde con las demandas del mercado: las compañías productoras contemplan el interés por sacar productos que tengan una demanda amplia y, en el caso de los alimentos transgénicos, todo lo que sean resistencias a insectos o tolerancia a herbicidas interesa al agricultor; Además, desde el punto de vista científico, es más fácil producir una resistencia que una característica nutricional determinada, que requiere varios elementos genéticos.












¿Qué es un alimento transgénico?Un alimento transgénico es aquel obtenido a partir de un organismo modificado por ingeniería genética(es aquel cuyo material genético ha sido diseñado o alterado deliberadamente.).Si comprobamos el significado de la palabra transgénico nos encontramos con el siguiente significado:"trans" (más allá, del otro lado) y "génico" (referido a los genes).Cuando escuchamos hablar de productos transgénicos lo primero que pensamos son las marcas: Nestlé, Kellog’s, McDonald, etc.
Los alimentos transgénicos son todos aquellos que contienen ingredientes o que fueron producidos a partir de un Organismo modificado genéticamente. Provienen en su mayor parte de plantas transgénicas como el maíz o la soya.[1]
Los alimentos transgénicos no siempre contienen las proteínas codificadas por los genes transferidos, porque muchas de ellas se expresan en partes de las plantas distintas a los órganos de cosecha.
La Empresa Multinacional Monsanto tiene el 80% del mercado de las plantas transgénicas, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta (antes Novartis) con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Estas empresas también producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales.
Casi dos tercios de los cultivos transgénicos que se producen en el mundo se encuentran en los Estados Unidos (59%). Aunque la superficie plantada de cultivos transgénicos en este país sigue creciendo, su proporción de la superficie mundial ha disminuido rápidamente, al haber incrementado Argentina (20%), Brasil (6%), Canadá (6%), China (5%), Paraguay (2%), y Sudáfrica (1%) sus plantaciones. Así, los transgénicos se cultivan en 7 países industrializados tales como Estados Unidos, Canadá, Australia, España, Alemania,Rumania y Bulgaria y en 11 países en desarrollo Argentina, China, Sudáfrica, México, Indonesia, Brasil, India, Paraguay, Uruguay, Colombia, Chile, Honduras y Filipinas.


Tipos de alimentos transgénicos

El uso de la genética en alimentación no es nada nuevo. Desde hace miles de años hemos mejorado las razas de animales de granja o las variedades vegetales comestibles utilizando el cruce sexual o aprovechando la variabilidad natural, es decir, la aparición de mutantes espontáneos. Desde hace unos años podemos aplicar la ingeniería genética.
· Autor: Los alimentos transgénicos
Con la ingeniería genética, en lugar de mezclar genes al azar tomamos el gen que nos interesa y lo introducimos en el organismo deseado. Si en el diseño de un alimento se emplea esta nueva tecnología, se generan los llamados alimentos transgénicos. En la actualidad, se comercializan setenta de estos productos en todo el mundo, la gran mayoría de ellos en Estados Unidos, Australia, Canadá y Japón.
La diferencia entre un alimento transgénico y otro convencional es mínima. En principio sólo la técnica genética utilizada en su diseño, ingeniería genética versus cruce sexual o mutagénesis, pero este hecho tiene importantes consecuencias. En primer lugar, en el diseño de un alimento transgénico prima la direccionalidad frente al azar -en el cruce sexual se juntan genes al azar, mientras que en la ingeniería genética se toma el gen adecuado. En segundo lugar, en el diseño de un alimento transgénico es posible obtener la combinación genética adecuada de forma mucho más rápida. Finalmente, al construir un alimento transgénico es posible saltar la barrera de especie, gracias a lo cual es posible introducir características de un organismo en otro cercano en la escala filogenética o, como se está viendo, incluso entre especies no emparentadas.
En principio, no es posible cruzar sexualmente un tomate con una patata, pero se pueden expresar genes de tomate en patatas o viceversa. Esta última diferencia tiene claras repercusiones éticas. Por ejemplo, un hipotético vegetal transgénico que porte un gen de un animal puede ser un problema para un vegetariano de dieta estricta.
Tipos de alimentos transgénicos
Existen centenares de alimentos transgénicos desarrollados en laboratorios de compañías privadas u organismos públicos de investigación que pueden ser de origen animal, vegetal o fermentado. Se han construido plantas transgénicas que resisten el ataque de viroides, virus, bacterias, hongos o insectos. El más conocido es el maíz transgénico que resiste el ataque del taladro al portar un gen proveniente de la bacteria Bacillus thuringiensis y que sintetiza una proteína tóxica. Hay desarrollos mucho más espectaculares. Por ejemplo, patatas transgénicas que inmunizan contra el cólera o diarreas bacterianas, o una variedad de arroz transgénico capaz de producir provitamina A. Con él se pretenden evitar los problemas de ceguera asociados a dietas basadas en este cereal.
También se han diseñado alimentos transgénicos animales. Se han construido carpas y salmones transgénicos que portan múltiples copias del gen de la hormona de crecimiento. El resultado son peces que ganan tamaño mucho más rápido. Sin embargo, las mejores perspectivas de futuro se centran en la expresión de genes que codifican proteínas de alto valor añadido en la glándula mamaria de diferentes mamíferos. Estos animales producen leches enriquecidas en fármacos como el activador del plasminógeno. Recientemente, se ha descrito la construcción de un mamífero transgénico que expresa en su leche una lactasa y produce leche con un bajo contenido en lactosa. Su consumo puede resultar de interés para enfermos que no toleran este azúcar.
Por último, también en el caso de los alimentos fermentados se han aplicado técnicas de ingeniería genética. Las bacterias lácticas o las levaduras de uso en el sector agroalimentario han sido modificadas con genes exógenos dando lugar a quesos en los que se acortan los tiempos de maduración, vinos con un incremento de aroma afrutado, o panes en cuya producción se obvia la adición de aditivos con capacidad alergénica.


Tipos de alimentos transgénicos



Sustancias empleadas en tratamientos de animales para mejorar la producción
Científicamente hablando, no deberían incluirse aquí, aunque sus detractores lo hacen. El mejor ejemplo es la hormona de crecimiento bovina recombinante utilizada para aumentar la producción de leche. Se utiliza en Estados Unidos, pero no en la Unión Europea.
Sustancias empleadas en la industria alimentaria, obtenidas en microrganismos por tecnicas de DNA recombinante
Por ejemplo, la quimosina (cuajo) recombinante. Usada ya en la UE para fabricar queso. Tiene problemas burocr‡ticos (denominaciones de origen) pero no us una fuente de problemas ecologicos, ni tiene riesgos para el consumidor.
Animales transgénicos que segreguen en su leche una proteina humana, o que tengan un contenido menor de lactosa, etc
No existen todaví a nivel comercial
"Flavr Svr"
Este tomate había sido modificado para que resistiera mas tiempo después de madurar, evitando que produjera un enzima esencial en el proceso de senescencia ("apochamiento")
Soja transgénica
En este caso, lo que se ha hecho es introducir un gen que la hace resistente a un herbicida, el glifosato, conocido por su nombre comercial de Roundup (Monsanto).
El maiz transgénico
Se ha obtenido para que sea resistente a un insecto, el taladro del maiz, y a un herbicida, el glufosinato. Por lo que respecta al herbicida, vale lo dicho para la soja. En cuanto a la resistencia contra el insecto, se obtiene insertando en el maiz el gen de una proteina insecticida de una bacteria.Esta proteina insecticida es perfectamente inocua, y su utilización está autorizada incluso en la llamada "agricultura ecológica"





Controversia mundial
Científicos de las industrias agroquímicas
Los científicos e ingenieros garantizan a los organismos estatales de salud pública, que los productos transgénicos se logran sin alterar las cualidades beneficiosas del producto, además de que su contenido nutricional sea de mejor calidad, que se reduzca el riesgo de alergias a determinados alimentos, mejorar su metabolismo, etcétera.
Opositores


Protesta de organizaciones agrarias españolas en contra de los transgénicos en la agricultura ecológica (Puerta del Sol de Madrid, 30 de agosto de 2008).
En varios países del mundo han surgido grupos opuestos a los organismos genéticamente modificados, formados principalmente por ecologistas, asociaciones de derechos del consumidor, algunos científicos y políticos, los cuales exigen la etiquetaje de estos, por sus preocupaciones sobre seguridad alimenticia, impactos ambientales, creencias religiosas, cambios culturales y dependencias económicas. Llaman a evitar este tipo de alimentos, cuya producción involucraría -en su opinión- daños ambientales y sociales.
Principalmente se basan en supuestas amenazas para la salud como la resistencia a los antibióticos, ya que muchas plantas transgénicas contienen un gen de resistencia a los antibióticos 1. Este gen se utiliza como una marca de la secuencia genética introducida, que permite verificar qué porcentaje de la manipulación genética ha funcionado y cuanto ha fallado.
También se basan en eventuales nuevas alergias, ya que la mayoría de los alimentos transgénicos, contienen genes de virus, bacterias, mariposas e incluso escorpiones2. Estos elementos extraños en la dieta de una persona podrían aumentar los riesgos de presentar nuevas alergias, principalmente en los niños y bebes.
Advierten también amenazas al medio ambiente, ya que los expertos en genética al no garantizar sobre los efectos ambientales, no podrían prever las consecuencias a largo plazo de la introducción de nuevos genes en el medio ambiente, y habrían riegos intensificados como la contaminación genética (es decir, la transformación de los cultivos convencionales -no transgénicos- en transgénicos mediante la polinización cruzada, la aparición de supermalezas por la presencia de genes que les otorgan ventajas comparativas, la amenaza a los centros de biodiversidad agrícola mediante el traspaso de genes, la creación de nuevos virus que podrían generar o intensificar enfermedades en las plantas y los posibles en los ecosistemas y otras especies 3.
Y es que los productos transgénicos, si bién son más controlados que otros alimentos, no sometidos a controles tan severos como otros productos de laboratorio, como por ejemplo los farmaceuticos - a pesar de que son consumidos por humanos y animales.
Otro importante argumento en contra de los alimentos transgénicos es que suelen estar ligados a costos de uso. La compañía que desarrolló su código genético suele reclamar de los productores, importadores etc. regalías por derechos de autor. En este respecto, cuando una planta transgénica desplaza por su resistencia biológica a la semilla natural gratuita, es fácil que se forme un monopolio y una dependencia económica. De esta manera, los detractores de los alimentos transgénicos atribuyen a sus defensores una finalidad casi siempre económica.
A esto debemos agregar una investigación llevada a cabo hace unos años en Francia por un grupo de cientificos liderados por Robert Bellé. Quienes llegaron al descubrimiento que el Glifosato (sustancia agrotoxica con que se fumigan los cultivos transgenicos) provoca las primeras etapas del cancer. Los resultados de dicha investigacion, que duro desde 1998, fueron publicados en el 2004 en la revista cientifica internacional Toxicologial Sciences No. 82. Fuente: http://www.rel-uita.org
Los más usados son la soya y el maíz:
Soya: Harina, aceite, lecitina, mono y digliceridos, ácidos grasos, etc.
Maíz: Harina, almidón, aceite, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, caramelo, sorbitol, etc.
Defensores
Los defensores de este tipo de alimentos afirman que tras más de 20 años en el mercado, los transgénicos aprobados y comercializados no han causado ni una sola muerte ni han provocado una sola alergia en humanos, por lo que supondría evidencia que los ataques a los mismos por parte de sus detractores carecen de base científica, atribuyéndoles por tanto una finalidad casi siempre política.
Además, los transgénicos, gracias a su mayor resistencia a sequías, plagas, patógenos, salinidad, etc., tienen un índice de producción de alimentos por hectárea bastante mayor al de los cultivos "tradicionales", mucho más vulnerables a las condiciones ambientales, por lo que si fueran legalizados en todos los países deberían contribuir a un descenso significativo en el precio de los alimentos, además de paliar gran parte del hambre en el mundo. Un caso singular lo constituye el arroz dorado, cuya legalización se estima podría salvar hasta 1 millón de vidas humanas cada año.
Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.
Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España lleva genes de bacteria que le permiten producir una sustancia insecticida.
La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza. Se trata de un experimento a gran escala basado en un modelo científico que está en entredicho.
Algunos de los peligros de estos cultivos para el medio ambiente y la agricultura son el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, la contaminación genética, la contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y "malas hierbas" o los efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.
Los riesgos sanitarios a largo plazo de los OMG presentes en nuestra alimentación o en la de los animales cuyos productos consumimos no se están evaluando correctamente y su alcance sigue siendo desconocido. Nuevas alergias, aparición de nuevos tóxicos y efectos inesperados son algunos de los riesgos.
Los OMG refuerzan el control de la alimentación mundial por parte de unas pocas empresas multinacionales. Son una de las armas predilectas de estos dictadores de la alimentación, y lejos de constituir un medio para luchar contra el hambre, aumentan los problemas alimentarios. Los países que han adoptado masivamente el uso de cultivos transgénicos son claros ejemplos de una agricultura no sostenible. En Argentina, por ejemplo, la entrada masiva de soja transgénica exacerbó la crisis de la agricultura con un alarmante incremento de la destrucción de sus bosques primarios, el desplazamiento de campesinos y trabajadores rurales, un aumento del uso de herbicidas y una grave sustitución de la producción de alimentos para consumo local.
Daños al ambiente
Efectos tóxicos
La manipulación genética puede aumentar los niveles de toxinas vegetales naturalmente presentes en los alimentos, o desarrollar, de manera inesperada, toxinas totalmente nuevas. La manipulación genética puede resultar realmente peligrosa. Esto quedó en evidencia cuando se introdujo en el mercado estadounidense un aminoácido llamado L-triptófano, uno de los primeros productos de la ingenería genética. A fines de los años 80, una empresa japonesa utilizó bacterias transgénicas para producir un suplemento alimentario que se vendía sin receta en E.U.; como resultado, 37 personas murieron y al menos 1.500 contrajeron una grave enfermedad de la sangre antes de que el producto fuera retirado. Aunque el productor Showa Denko se negó a cooperar en una investigación con las autoridades estadounidenses, al parecer el origen de la toxina fatal estaba en las bacterias transgénicas.
Otro caso es el de la hormona artificial BST, que se inyecta en las vacas para estimular la producción de leche, y que podría aumentar el riesgo de cáncer en los seres humanos.
Asimismo, el desarrollo de cultivos resistentes a los herbicidas hace temer que no obstante las aseveraciones de la industria biotecnológica el uso de pesticidas se incremente, pues los agricultores los utilizarán en mayor cantidad al saber que no dañan sus cultivos. Consecuentemente, esta mayor exposición a residuos químicos presentes en los alimentos y en el medio podría aumentar el riesgo de contraer cáncer y otras enfermedades.
En caso de emergencia
Según un artículo publicado en el diario británico The Independent (4-4-99), la Comisión Europea ha elaborado un plan de emergencia de cinco puntos para el caso de que los alimentos transgénicos causen un brote de enfermedades o muertes en animales (esta información no se pudo confirmar con la CE). Tal plan consiste en: 1) procedimientos para controlar organismos transgénicos en caso de propagación; 2) métodos para descontaminar áreas afectadas y erradicar los organismos transgénicos; 3) métodos para la eliminación de las plantas, los animales y los suelos afectados; 4) métodos para aislar las áreas contaminadas; 5) planes para la protección de la salud humana en caso de sufrir algún daño.
Alteraciones en la calidad y valor nutricional
La modificación genética puede alterar el valor nutricional de los alimentos de manera positiva o negativa. El aceite de canola, por ejemplo, ha sido modificado para reducir la cantidad de moléculas lípidas que se almacenan en las arterias humanas. Pero la modificación genética también puede afectar a los nutrientes contenidos en los alimentos, como en el caso de la leche proveniente de vacas inyectadas con BST, que contiene niveles más altos de pus, de bacterias y de grasa.



















Daños al ser humano
Al ser consultado sobre el daño humano o algún tipo de enfermedad que causó en Estados Unidos la consumición de alimentos preparados por productos transgénicos, Steve Forth, con una amplia sonrisa, aseguró que él nunca se enteró de un caso específico.

Agregó que su familia consume productos derivados de la soja transgénica desde su invento y que nunca, ninguno de los miembros, tuvo una enfermedad.En los Estados Unidos se comercializan más de 70 productos derivados de rubros agrícolas transgénicos. Hasta ahora, ningún organismo de salud pudo certificar oficialmente una enfermedad que haya ocasionado el consumo de productos transgénicos.Además, los alimentos transgénicos, para acceder a los mercados internacionales tuvieron que pasar por rigurosos procesos de regulación y control del gobierno norteamericano. También por estamentos oficiales y privados encargados de la bioseguridad mundial.Si bien la mayoría de los agricultores norteamericanos ya optó por incluir la tecnología en sus campos, existen grupos que no están de acuerdo en cultivar semillas transgénicas y que siguen todavía con la agricultura convencional. Sin embargo, consiguen ingresos económicos reducidos, en comparación con aquellos labriegos que ya están aplicando los avances de la tecnología en las siembras.Según un informe del sistema regulatorio de los transgénicos, existen más de 13 mil variedades de alimentos derivados de rubros agrícolas, pero 70 productos han pasado por el sistema de regulación de inocuidad que rige estrictamente en los Estados Unidos.




Hibridación.
Uno de los más importantes riesgos medioambientales que acarrean los cultivos manipulados es que, una vez cultivadas las semillas, aparezcan híbridos entre esas plantas transgénicas y otras salvajes, pero de la misma familia, situadas en las inmediaciones. No sería extraño que estas nuevas plantas incorporasen la propiedad artificial, como la resistencia a algunos herbicidas. Otro problema que plantean los grupos ecologistas ante las prácticas de la biotecnología es que los productos manipulados pueden estar contribuyendo al aumento de la resistencia a los antibióticos registrado desde hace unos años en todo el mundo. El problema sería que algunas multinacionales inrtoducen genes marcadores de resistencia a ciertos antibióticos en las células madre para comprobar rápidamente y a gran escala que su manipulación ha tenido éxito. Con ello, según advierten estos grupos, se está provocando el fenómeno generalizado de la resistencia a los antibióticos. Mientras entre la población surgen y crecen las dudas sobre la seguridad de los alimentos resultantes de la biotecnología, los científicos insisten en señalar que hasta el momento nadie ha podido demostrar que estos alimentos sean malos para la salud y que ninguna persona ha enfermado o desarrollado problemas por consumirlos. También apoyan sus tesis señalando que todos los alimentos comercializados en Estados Unidos, Australia y Europa han pasado estrictos controles sanitarios que avalan su seguridad.
Además, las multinacionales que se dedican a la producción variedades genéticamente modificadas señalan que sus productos suponen un importante aumento de las producciones y son considerablemente más respetuosos con el medio ambiente al posibilitar una reducción del número de tratamientos con productos químicos como herbicidas e insecticidas. La Food and Drug Administration (FDA), la agencia encargada de regular y controlar los alimentos y los fármacos en Estados Unidos, establece unos requisitos que deben cumplir los alimentos nuevos que llegan al mercado para conseguir su aprobación. Los nuevos genes tienen que estar bien caracterizados, no codificar ninguna sustancia peligrosa y ser fácilmente manipulables. Además, las plantas transgénicas no pueden contener niveles de sustancias tóxicas por encima de lo tolerable. De ninguna forma los nuevos alimentos pueden ser diferentes en su composición nutritiva ni en la biodisponibilidad de los nutrientes para el organismo. La FDA también establece que si en el alimento transgénico se han insertado genes de otras plantas con conocida capacidad antigénica, los productores deben minimizar la expresión de la proteína potencialmente peligrosa.
En lo relativo a la resistencia a los antibióticos, la FDA considera que la posibilidad de que tal resistencia se desarrolle y de que ciertos antibióticos sean ineficaces en caso de infección es muy remota, ya que la transferencia de un gen de un alimento a una bacteria intestinal es un hecho desconocido.



















Ventajas e inconvenientes de los transgénicos.
Como todo, la posibilidad de obtener alimentos transgénicos tiene tanto ventajas como inconvenientes. A continuación, un listado tanto de lo bueno como de lo malo:
VENTAJAS
-Podremos consumir alimentos con más vitaminas, minerales y
proteínas, y menores contenidos en grasas.
-Producción de ácidos grasos específicos para uso alimenticio o
industrial.
-Cultivos más resistentes a los ataques de virus, hongos o insectos
sin la necesidad de emplear productos químicos, lo que supone
un ahorro económico y menor daño al medio ambiente.
-Cultivos resistentes a los herbicidas, de forma que se pueden
mantener los rendimientos reduciendo el número y la cantidad
de productos empleados y usando aquellos con características
ambientales más deseables.
-Mayor tiempo de conservación de frutas y verduras.
-Aumento de la producción.
-Disminución de los costes de la agricultura.
-La biotecnología puede ayudar a preservar la biodiversidad
natural.
-Cultivos tolerantes a la sequía y estrés (por ejemplo, un
contenido excesivo de sal en el suelo).
INCONVENIENTES
-Existe riesgo de que se produzca hibridación.
-Siempre puede haber un rechazo frente al gen extraño.
-Puede que los genes no desarrollen el carácter de la forma
esperada.
-Siempre van a llegar productos transgénicos sin etiquetar a los
mercados.
En el supermercado.
A la hora de ir a la compra, debemos prestar especial atención a los alimentos transgénicos, ya que suelen incorporar características especiales frente a los convencionales. A continuación se citan las claves más importantes que se deben tener en cuenta a la hora de adquirir estos productos que dentro de poco serán tan comunes como los convencionales.
-Debemos prestar atención al etiquetado: las etiquetas deberían
decir cómo han sido obtenidos los productos y qué características
especiales incorporan frente a los convencionales.
-No se debería adquirir nunca productos sin ningún tipo de
etiquetado.
-Debemos enterarnos de si los productos han manifestado algún
tipo de rechazo hacia el gen extraño.
Si seguimos estas normas, podremos estar seguros de no estar consumiendo ningún producto dañino para nuestra salud.


Organización que ayudan a parar la venta de los transgénicos
La solución al hambre y la desnutrición pasa por el desarrollo de tecnologías sostenibles y justas, el acceso a los alimentos y el empleo de técnicas como la agricultura y la ganadería ecológicas. La industria de los transgénicos utiliza su poder comercial e influencia política para desviar los recursos financieros que requieren las verdaderas soluciones.
Defendemos la aplicación del Principio de Precaución y nos oponemos por lo tanto a cualquier liberación de OMG al medio ambiente. Los ensayos en campo, incluso a pequeña escala, presentan igualmente riesgos de contaminación genética, por lo que también deben prohibirse.Greenpeace no se opone a la biotecnología siempre que se haga en ambientes confinados, controlados, sin interacción con el medio. A pesar del gran potencial que tiene la biología molecular para entender la naturaleza y desarrollar la investigación médica, esto no puede ser utilizado como justificación para convertir el medio ambiente en un gigantesco experimento con intereses comerciales.
Demandas de Greenpeace

Acción de Greenpeace en un campo de maíz transgénico en Zaragoza
Greenpeace exige al Gobierno que, de manera urgente:
Decrete una moratoria que evite la liberación comercial al medio ambiente de OMG mientras no se den las condiciones politicas, legales y técnicas para garantizar la continuidad de la agricultura convencional y ecológica libre de transgénicos y para proteger la salud de los ecosistemas y de los consumidores.Paralice de forma inmediata la importación de cultivos MG, aunque sean variedades autorizadas, mientras no se den las mencionadas condiciones. Elabore unas normas sobre Coexistencia de los cultivos modificados genéticamente, convencionales y ecológicos que -entre otros muchos aspectos- reflejen las exigencias de muchos colectivos de la sociedad civil en lo concerniente a: el concepto de coexistencia (es mucho más que un concepo económico), la protección de las semillas, las distancias entre campos de cultivo, el registro y autorización de siembra, la responsabilidad en caso de contaminación y las zonas libres de transgénicos.Establezca un sistema de evaluación de riesgos ambientales, sanitarios, económicos y sociales real y creíble.Garantice que la trazabilidad y el etiquetado sean tratados con seriedad desde las diferentes administraciones.Greenpeace opina que prevenir la contaminación genética y el resto de efectos negativos de los cultivos transgénicos debe ser la prioridad número uno del Gobierno español y del Ministerio de Agricultura en materia agroalimentaria.













Conclusión:

Todos en algún momento hemos consumido transgénicos, en el mundo existe mucha controversia sobre si el consumo de ellos puede ser dañino a ciencia cierta no se sabe con claridad el daño que estos causan pero en nuestra opinión mejor hay que consumir productos naturales que no puedan causar algún daño a nuestra salud.